Pensar en movilidad solamente en los términos de ROM articular es una miope visión del movimiento: en el caso del hombro, una enartrosis (ball & socket) con un “predecible” amplio ROM por sus características, nos encontramos sin embargo con una articulación funcionalmente dependiente de la caja torácica: la posición de esta última determinará la capacidad de la escápula para deslizarse sobre ella. 

Minimizar el estrés sobre la articulación Glenohumeral es prioridad, abordando DOS PUNTOS CLAVE EN EL RANGO OVER-HEAD: la congruencia del húmero en la glenoides y la de la escápula (borde medial) con la caja torácica.

Llegar al mayor grado de flexión del hombro (180º) implica alcanzar progresivamente el rango de máxima rotación ascendente de la escápula, con el Serrato Anterior como protagonista en su estabilización.

La orientación excéntrica de los RI (pectorales y dorsal) permitirá la expansión  a nivel de T2-T4, tanto anterior (manubrio) como posteriormente, donde los romboides excéntricamente permitan la RI de la escápula y la RE del húmero necesarias en este ROM final.

La regla del 👍🏼 siempre es la misma:

Conseguiremos expansión/descompresión en las zonas que estén excéntricamente orientadas, lo que facilitará acceder al rango que deseamos.

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