Es imposible pecar de escéptico con respecto a la FUNCIÓN DE LA RESPIRACIÓN en la prevención de lesiones y en la mejora del rendimiento si se conocen las CONEXIONES FASCIALES que involucran a HOMBRO Y CADERA con el diafragma.

Ambas articulaciones son, curiosamente, dos ENARTROSIS, articulaciones de amplio ROM (ball & socket) y las más PROXIMALES.
Es fácil deducir como la FUNCIONALIDAD Y ESTABILIDAD PROXIMAL, dependiente de la capacidad de que el aire fluya libremente al interior de nuestra caja torácica, y de que se expulse en su totalidad bajo una exhalación eficiente, es el objetivo para alcanzar la EXPANSIÓN (FLEX, ABD, RE) y la COMPRESIÓN (EXT, ADD, RI) o lo que es lo mismo, la capacidad de acceder al ROM COMPLETO en ambas articulaciones.

El Cuadrado Lumbar, Psoas, Ilíaco y TFL están directamente CONECTADOS AL DIAFRAGMA y por lo tanto especialmente comprometidos en nuestro LADO IZQUIERDO, donde la función diafragmática está más limitada a nivel FÁSICO debido a su forma más plana en este lado, disminuyendo la PERCEPCIÓN DEL SUELO bajo nuestro pie izquierdo: las costillas del lado izquierdo están en POSICIÓN INSPIRATORIA (RE) lo que dificulta una exhalación funcional (COMPRESIÓN), la absorción del impacto y la producción de fuerza en este lado debido al complicado acceso a la EXT, ADD Y RI.

MUY SIGNIFICATIVA es la referencia de que un diafragma disfuncional afecta negativamente al rendimiento disminuyendo el riego sanguíneo a las extremidades inferiores (Harms CA, Babcock MA, McClaran SR, et al., 1997):
el SNC PRIORIZA LA CESIÓN DE SANGRE AL DIAFRAGMA en detrimento de la musculatura distal, lo que nos da la pista de la importancia del CONTROL PROXIMAL.