Cuando la caja torácica no alcanza NUNCA LA POSICIÓN EXHALATORIA _deseable para gestionar convenientemente la gravedad, nuestro SNC comienza a organizar las compensaciones oportunas para salvar los muebles, y siempre encuentra opciones.

La consecuencia inevitable es la pérdida del CONTROL SOBRE EL PLANO SAGITAL, que representa el inicio de la disfunción traduciéndose inmediatamente en la pérdida de ROM en la extensión de cadera. Esta mecánica es un “must KPI” (key Performance Indicator) en deportistas, pero es también un indicador de SALUD y un valioso PREVENTIVO de patologías tan habituales como las de rodilla o el dolor lumbar, por relacionarse directamente con la capacidad funcional del glúteo que normalmente se ve comprometida por un posicionamiento óseo y articular que desfavorece su intervención como el potente agonista que debería ser. 

La posición del acetábulo, el fémur y los Ilíacos determinan el acceso a esta mecánica, clave en el patrón de la marcha, en cualquier desplazamiento y en el rendimiento.

Sin extensión de cadera, toda valoración mecánica va a verse alterada: FLEX, ADD, RI, ABD o RE son siempre reveladoras de la capacidad de EXTENSIÓN, y si los Isquios no están en función, (que no suelen estarlo) va a haber SEGURO más de 30º de Lordosis Lumbar, y por tanto menos de 20º de extensión de cadera: así que en cualquier Programación QUE TENGA SENTIDO, la extensión de cadera debería ser un objetivo PRIORITARIO.

El diafragma está conectado fascialmente con los flexores de cadera, así que la excesiva tensión concéntrica de estos últimos (posicional) repercute en la alteración y en la función del primero. Los abdominales profundos (TVA/OI) van a estar débiles, en respuesta a la desventaja mecánica (flexión posicional), especialmente en el lado izquierdo y condicionando esa cadera. (LEFT AIC/RIGHT BC).

Alcanzar la ZOA DEL DIAFRAGMA IZQUIERDO, o lo que es lo mismo, la expansión torácica posterior al recobrar la función de oblicuos y reequilibrando el ilíaco a posterior es clave para conseguir la estabilización sagital y el acceso a la rotación, tanto torácica como de la pelvis sobre los miembros inferiores (AFIR); sin esta opción no va a ser posible conseguir que el glúteo se oriente excéntricamente durante el Midstance ni que se exprese un Toe-off organizado aprovechando la energía elástica que nuestro sistema fascial nos ofrece, reduciendo el coste metabólico y estructural.

Si apreciamos además que nuestro entrenado respira empleando la musculatura de su cuello y observamos una evidente tensión en la zona junto con un pectoral menor comprometido concéntricamente, es seguro que esa debilidad de Oblicuos y TVA existe: la posición adelantada de la cabeza es otro indicativo claro de que no existirá extensión de cadera en respuesta al sobreuso de la respiración compensatoria (accesoria), que sabemos que toma el relevo cuando el diafragma no está en función. El plano sagital está SIEMPRE comandado por el diafragma. 

Para terminar incidiendo sobre la urgente necesidad del acceso a esta mecánica, podemos afirmar que si no hay extensión de cadera no va a existir por definición expansión torácica posterior, al estar concéntricamente sobrecargada la cadena extensora; esto comprometerá el Arm Swing y el dominio del plano transversal, absolutamente dependiente del CONTROL SOBRE EL PLANO SAGITAL. Traducido a la función, veremos alterada la base de la expresión de nuestro movimiento : EL PATRÓN DE LA MARCHA. 

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