Es obvio que una sesión de entrenamiento no se puede centrar solamente en Drills respiratorios y de reposicionamiento, pero…cuantos de nuestros clientes respiran diafragmáticamente? 

Cuántos muestran una caja torácica en posición exhalatoria? 

Cuantos muestran su Centro de Masas sobre el apoyo cuando les valoramos funcionalmente?

Si en tu cabeza acabas de responder NO a todas ellas, hay que empezar por la base: el trabajo de la respiración diafragmática, con todas las relaciones fasciales que este músculo establece, inhibirá la acción  de los flexores de la cadera, la facilitación de la musculatura propia del stack (alineación pelvis/tórax) y el acceso a la variabilidad en articulaciones proximales tan determinantes como el hombro y la cadera. 

La forma dicta la función y la función depende del control motor que seamos capaces de expresar en los diferentes patrones de movimiento: a su vez, ese control motor depende de las mecánicas de expansión y compresión que seamos capaces de crear a nivel intratorácico: si la rigidez del individuo es notoria, es seguro que está luchando con el plano sagital por no sucumbir a la acción de la carga gravitatoria: el patrón extensor instalado (compresión posterior) dificultará la estabilización, la rotación y el acceso a un rango articular óptimo y saludable a nivel funcional. 

El diafragma nos va a permitir controlar el plano sagital, sin el cual no habrá acceso ni al plano frontal y mucho menos al transversal…solamente con estrategias compensatorias.

Ahora decides tú…ese tiempo merece la pena?

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *